Crónica: El trabajo investigador en archivos extranjeros: situación y problemáticas de los grandes archivos rusos


¿Quién dijo que el trabajo de archivo era aburrido?

Se trata sin duda de una de las actividades que más van unidas al trabajo del investigador y los problemas burocráticos que se nos pueden llegar a presentar sorprenderían a cualquiera.

La musicóloga Vera Fouter, licenciada en Historia y Ciencias de la Música por la Universidad de Oviedo, lleva ya varios años trabajando en una tesis doctoral que se centra en el estudio de la etapa rusa de Vicente Martín y Soler, uno de nuestros compositores más internacionales ya por el lejano siglo XVIII, lo que la obliga a viajar con mucha asiduidad a Moscú y San Petesbugo.

Con el título “El trabajo investigador en archivos extranjeros: situación y problemáticas de los grandes archivos rusos”, Vera dió el pasado jueves una charla de carácter muy práctico y compartió con nosotros sus propias vivencias en suelo ruso dentro de esa ardua búsqueda de materiales y documentación.

La primera parte de la charla estuvo dedicada a todo lo relativo a los preparativos de un viaje de investigación en el extranjero, centrándose en las peculiaridades que conllevaría viajar a Rusia para desarrollar esta tarea.

 “¿A qué archivos y bibliotecas podré acceder?”, “¿Qué podremos encontrar?”, “¿Tengo que realizar trámites burocrático para poder acceder a alguno de los centros a los que me quiero dirigir?”. Estas son algunas de las preguntas que Vera aseguró debe hacerse todo investigador a la hora de enfrentarse a la búsqueda de documentación tanto dentro como fuera de España.

En el caso de los viajes que realiza a Rusia nos detalló toda la documentación que, de manera obligatoria, debe llevar consigo debido a las trabas y las exigencias que se ponen en algunos archivos y bibliotecas del país: todo tipo de cartas oficiales del departamento y del decanato, todo sellado, y por supuesto la Apostilla de la Haya, sin la cuál todos los documentos anteriores no tendrían validez. Además es necesario llevar una traducción jurada de esos documentos, de los títulos oficiales, etc. Todo esto lleva a que el profesional vaya organizando el viaje con tiempo suficiente para poder tener toda la documentación correctamente preparada y no encontrarse con sorpresas.

Tras esta parte introductoria, que muchos agradecimos, Vera se centró en los archivos y bibliotecas de Moscú y San Petesburgo que ha visitado y en los que ha podido trabajar como parte de su trabajo de tesis:
·         BIBLIOTECA NACIONAL RUSA EN MOSCÚ:
-        Alberga fondos en más de 300 idiomas.
-        Es visitada por más de 4000 personas cada día.
-        Cada año publica un catálogo en el que se información de las nuevas publicaciones que han tenido lugar a lo largo del último año, algo que ayuda mucho al investigador a estar al día.
-        La inscripción está permitida a cualquier persona mayor de edad que se presente en el centro con el pasaporte y su título académico. Al investigador se le hace un carnet que le permite entrar y trabajar en muchas de las salas de la biblioteca y también consultar los archivos virtuales durante unos 5 años.
-        La biblioteca cuenta con fondos especiales que requieren permisos específicos.
-        Como la mayoría de las bibliotecas y archivos rusos, cuenta con un servicio de bibliógrafos, personas de una enorme preparación académica cuyo trabajo consiste en guiar a cualquier investigador, sea cual sea el tema que le interese, en su búsqueda de documentación e información bibliográfica. El investigador, una vez realizados los trámites previos, puede pedir la ayuda de un bibliógrafo.

·         MUSEO GLINKA DE MOSCÚ:
-        Además de museo, es un centro en el que se llevan a cabo todo tipo de actividades musicales –conciertos, conferencias, etc.- y además cuenta con un importantísimo fondo de instrumentos musicales que suelen prestarse para conciertos de relevancia.
-        Cuenta con fondos iconográficos, manuscritos musicales, etc. que forman un total de 400.000 unidades conservadas que van desde el siglo XVI.
-        El acceso es un poco más complicado. Se deben solicitar los documentos con anterioridad y mandar la petición a la directiva del museo. Tras esa petición in situ la consulta de la documentación podrá ser autorizada o no.
-        Además abre tan sólo dos días a la semana y en un horario muy restringido.
-        No hay posibilidad de consultar los fondos a través de la web, por lo que cuando el investigador llega al museo aún no sabe si realmente encontrará algo que le interese.
-        Tras la petición, y si ésta es aceptada, los documentos son preparados y un par de días después el investigador puede acceder a la biblioteca y consultar los documentos solicitados.



·         BIBLIOTECA ESTATAL RUSA DE ARTES DE MOSCÚ:
-        Es conocida como Biblioteca Teatral debido a que sus fondos están relacionados principalmente con ese ámbito: libretos, todo tipo de materiales traducidos al ruso y relacionados con este tema, etc.
-        Todos los ciudadanos rusos mayores de 14 años pueden acceder a fondos cuya fecha sea posterior a 1880. Para consultar fondos con una cronología anterior la persona interesada debe demostrar que es titulado en Musicología u otra disciplina humanística que explique el interés del investigador por esos materiales.
-        Dispone de un catálogo virtual en su web, lo que permite al investigador consultar los fondos y hacer la petición de documentos desde casa, pero eso sí, tras inscribirse in situ y haberte hecho el carnet pertinente.
-        También cuenta con una sección de bibliógrafos.

·         BIBLIOTECA DEL CONSERVATORIO ESTATAL P.I.TCHAIKOVSKY EN MOSCÚ:
-        En un centro de referencia en estudios musicales y musicológicos, pues tanto el conservatorio de Moscú como el de San Petesburgo forman, no sólo músicos sino también musicólogos.
-        Los estudiantes del conservatorio tienen el acceso totalmente libre, así como los musicólogos rusos y las personas que cuentan con un permiso especial. El acceso no es fácil para extranjeros.
-        Dispone de una sección informativa-bibliográfica.
-        No cuenta ni con catálogo ni con biblioteca virtuale.
-  Las secciones con las que cuenta son: fondos de literatura musical, partituras, manuscritos musicales y libros raros.

Tras este rápido paseo por los principales centros documentales de Moscú, Vera pasó a centrarse en los situados en San Petesburgo, una ciudad totalmente diferente a la anterior. La competitividad entre estos dos centros geográficos es más que conocida, lo que hace que las relaciones entre ambas ciudades no sean fluídas. Además Vera nos comentó cómo el investigador ubicado en Moscú se encuentra con muchísimos problemas burocráticos y trabas en los centros de San Petesburgo y viceversa.


·         BIBLIOTECA NACIONAL RUSA EN SAN PETESBURGO:
-        Fue creada en 1814 como Biblioteca Pública Imperial, algo totalmente novedoso.
-        Guarda más de 34 millones de libros y documentos distribuídos en 6 edificios diferentes de la ciudad.
-        Cuenta con catálogo electrónico de fácil acceso y biblioteca electrónica.
-        Dispone de sección bibliográfica.
-        Pueden encargarse fotocopias de materiales posteriores a 1830.
-        Las secciones que más interesan al musicólogo son: La sección de ediciones musicales y materiales fonográficos, que cuenta con una sala con piano para que el investigador pueda tocar las obras a la vez que las consulta; la sección de manuscritos; sección de libros raros; fondo ruso: libretos; sección de publicaciones periódicas.
-        En esta biblioteca te guardan durante un mes hasta 10 unidades impresas.

·         CONSERVATORIO ESTATAL DE MÚSICA RIMSKY-KORSAKOV EN SAN PETESBURGO:
-        Guarda muchas similitudes con la Biblioteca del Conservatorio de Moscú, pero además cuenta con una web muy interesante.
-        Cuenta con 3 publicaciones propias: un periódico y dos revistas, “Ópera musicológica” y “Musicus”. En estas publicaciones podemos encontrar estudios musicológicos centrados en todo tipo de temas y por supuesto estudios relacionados con la música española.

·         BIBLIOTECA DE LA FILARMONÍA DE SAN PETESBURGO:
-        Los materiales con los que cuenta están relacionados directamente con la actividad de sus orquestas.
-        Toda persona que esté abonada a los conciertos puede acceder libremente a los fondos de la biblioteca.
-        Está en marcha un proyecto de digitalización de los materiales de la biblioteca, algo muy interesante si tenemos en cuenta que, además, parte de los fondos del Archivo Imperial se han trasladado a este centro.

·         TEATRO ACADÉMICO ESTATAL MARIINSKIY:
-        Es una de las mayores bibliotecas musicales del mundo, y uno de los centros con mayor número de documentos musicales autógrafos de compositores de los siglos XVIII y XIX.
-        Fundada en la primera mitad del siglo XVIII.
-        Sus fondos son de un valor incalculable si tenemos en cuenta que los teatros imperiales debían enviar aquí una copia o ejemplar de todos los materiales musicales que tuvieran.
-        Cuenta en total con unos 500.000 ejemplares, mayoritariamente manuscritos y ediciones raras.
-        Sin embargo, y a pesar de su enorme riqueza documental, el investigador ve totalmente imposible trabajar con esos fondos: en primer lugar Vera nos explicó lo complicado que era encontrar la entrada misma a la Biblioteca; una vez en el interior hay numerosos catálogos que no están a disposición nadie a excepción del director del teatro; si se consigue el permiso para realizar alguna consulta (algo que en los últimos años no han conseguido casi nadie, la última Vera y antes de ella Cecilia Bártoli) una persona acompaña al investigador durante todo el tiempo que pase en el interior de la biblioteca a modo de seguridad; ni siquiera existe un espacio debidamente acondicionado para que el investigador trabaje y además no te facilitan la totalidad de los materiales que pides.
-        ¿Cuál es la causa de que en un centro de la relevancia del Mariinskiy exista un hermetismo como éste? Vera Fouter fue clara en este punto. La biblioteca del teatro Mariinskiy es propiedad exclusiva del teatro, el cuál financia la conservación, mantenimiento, etc. tanto del edificio como de los materiales. El Estado no tiene nada que ver con la gestión de estos fondos y por lo tanto es la dirección del teatro la que decide quién puede hacer consultas y quién no. Además contiene todos los fondos del Archivo de los teatros Imperiales cuyos fondos, desde su fundación, no se podían consultar, una herencia que el Mariinskiy mantiene. Los materiales son utilizados exclusivamente por el teatro para sus funciones.

Como vemos, la riqueza documental de los archivos y bibliotecas rusos es abrumadora, y su funcionamiento sorprende al investigador extranjero en aspectos como la existencia de ese servicio de bibliógrafos. Sin embargo se trata por lo general, tal y como Vera explicaba, de centros documentales poco conocidos en Occidente y que, en algunos casos, acarrean problemas burocráticos importantes al investigador. 

Sheila Martínez