Balance VII Jornadas de Musicología

Sin apenas un día entero para descansar, queremos pararnos a reflexionar brevemente sobre lo vivido en los tres día en los que Oviedo se ha convertido en el centro a nivel nacional de los jóvenes musicólogos. La celebración de estas «VII Jornadas de jóvenes musicólogos y estudiantes de musicología» ha supuesto para nosotros todo un reto. El cansancio se acumula, porque son meses duros en los que intentamos cumplir de la mejor manera posible todos los objetivos que nos habíamos marcado. Pero pensándolo hoy, tan solo un día después de que hayan concluido, consideramos que hemos tenido la oportunidad de vivir una experiencia fantástica, que ha supuesto para JAM Asturias un auténtico honor y un absoluto placer.

     Cien participantes en total han pasado por nuestras dos salas situadas en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo durante tres días realmente intensos. Más de cincuenta comunicaciones establecidas en trece mesas realmente diversas, que han sido presenciadas por más de una veintena de oyentes inscritos y los demás comunicantes. Hemos conseguido implicar, además, a prácticamente todo el profesorado de la disciplina del Departamento de Historia del Arte y Musicología de la Universidad de Oviedo, que nos ha mostrado su apoyo en nuestra causa –de lo que estamos muy orgullosos.

     La presencia de Cristina Valdés, Decana de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Oviedo; Ramón Sobrino, director de dicho departamento, junto a nuestra presidenta, María García, dio el pistoletazo de salida a estos tres días intensos, de la mejor manera posible, mostrando una complicidad entre los tres ámbitos, que creemos es fundamental y que deseamos seguir alimentando en el fututo.

     A partir de ahí, más de veinte horas de comunicaciones y actividades complementarias, como fueron las dos magistrales conferencias ofrecidas –inaugural a cargo de Ángel Medina, y la segunda jornada a cargo de Víctor Fernández; la visita a la Catedral, guiados fantásticamente por Aida Villa Varela; el concierto de María Espada y Forma Antiqva, dentro del ciclo «Primavera barroca»; nuestra cena-espicha de hermanamiento, en la que disfrutamos y unimos lazos; así como la mesa redonda que cerró las jornadas, en la que cinco doctores en Musicología de la Universidad de Oviedo transitaron por la reflexión sobre el presente y futuro de la disciplina en España.

     Hemos recibidos a representantes de una veintena de instituciones de al menos cinco nacionalidades distintas, con una presencia realmente fuerte de nuestros colegas de América del Sur, lo cual es para nosotros todo un orgullo.

     En definitiva, nos quedamos, sin duda, con todo el apoyo recibido durante estos días, por parte de todas las instituciones y personas a nivel individual sin las que esto no hubiera sido posible. Pero especialmente debemos agradeceros a vosotros, jóvenes musicólogos y estudiantes de musicología, vuestra presencia aquí, además de las felicitaciones que nos habéis hecho llegar de manera constante y efusiva. Para nosotros ese es el verdadero reconocimiento, que todos los que habéis asistido –comunicantes, oyentes, profesorado, colaboradores– nos hayáis transmitido vuestra sincera enhorabuena por el trabajo realizado, porque para eso nos hemos esforzado, para que vosotros tuviérais un espacio en el que demostrar todo el talento que hay en este país, intentando hacer vuestra estancia lo más cómoda y agradable posible. Hemos conocido a gente estupenda con la que seguiremos en contacto, y ese es, también, el otro gran premio que podemos recibir.


     Miles de gracias a todos y todas, y esperamos vernos muy pronto, quien sabe si quizá en 2015.

El Comité Científico y Organizador